Dos micro-relatos (II)

“El hombre alto abrió la ventana y se arrojó al vacío. No murió, pues vivía en una cabaña de madera.”

“El increíble hombre-ardilla saltó sobre el violador con la intención de reducirlo y evitar el crimen. El increíble hombre-ardilla falló y recibió un navajazo en el abdomen. Sólo era un miserable roedor.”

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